La nueva Cenicienta

Hola soy Montse una alumna de 3º ESO esta es mi nueva version de cenicienta ¡espero que te guste!

En un castillo enorme,  vivía un rey, con su mujer y su hija , pero cuando su hija tenía un año , su mujer falleció , dejándole a cargo de la niña . Cenicienta creció sana y feliz , pero sobre todo contenta , ya que su padre le consentía todo ; esto no parecía ser un problema , hasta que se dieron cuenta de que era la niña más consentida , caprichosa y repelente de todo el reino, y no podían pararla , ya que si su “papi” no le compraba lo que a ella se le antojaba , se ponía a llorar y a patalear en el suelo.

Un día, el padre de Cenicienta, decidió presentarle a su hija su nueva pareja, la que pocos meses después se mudaría al castillo. Ella era una mujer guapísima de unos 30 año , delgada y con unos bonitos ojos verdes, además, era amable y generosa, y tenía 2 hijas. Cenicienta no parecía muy contenta, sabía que si se mudaban al castillo ella ya no sería el centro de atención. Entonces llego el día en que su madrastra y sus hermanastras se mudaron al castillo. Las niñas estaban muy contentas por poder hacerse amigas de Cenicienta, por lo que se acercaron a ella para preguntarle que si quería jugar, a lo que esta les respondió con un grito. Las niñas quedaron sorprendidas con la actitud de Cenicienta y poco a poco se fueron adaptando.

El día que Cenicienta cumplió quince años, lo celebraron con una abundante comida en familia, aunque ella no sonrió una sola vez y se negó a soplar las velas porque no eran de su color favorito. Este mismo día por la noche se celebraba una fiesta en casa de una amiga, pero cuando se disponía a salir por la puerta, su padre la detuvo y le dijo que no iba a ningún lado, que no siempre se iba a salir con la suya. Cenicienta, se fue a llorar a su habitación, pero mientras todos dormían salió por la puerta de el jardín y se encontró con una hada.

-¡oh!¡Un hada!¡Genial! Dame un vestido nuevo.-Dijo ella.

-No Cenicienta no, yo no soy ese tipo de hada, yo vengo a enseñarte que no siempre te vas a salir con la tuya.

-AGG, menudo rollo, ¡Vete ya anda!-Exclamó Cenicienta riéndose.

El hada, cogió a Cenicienta de la mano y la llevó a sitios pobres, como La India, y, después de hacerla entrar en razón, Cenicienta se quitó un reloj de oro y se lo dio a los pobres para que sacaran algo de dinero. Luego la llevo a África para que viera a los niños que se mueren de sed y hambre ; entonces se saco del bolso una botella de agua y se la dio a los niños, luego la llevo a sitios en guerra para que viera lo desafortunados que pueden llegar a ser algunos niños. Cuando llegaron al castillo, Cenicienta le dio las gracias al hada y se fue a dormir.

Al dia siguente se levanto mas temprano para hacerles el desayuno y poco a poco, consigueron formar una familia felíz.

Anuncios

La verdadera historia de “El sirenito”

 

Hola, me llamo Deyna y espero que te guste mi historia, para ella me inspiré en la verdadera historia de La Sirenita, aunque la versioné, y creo que puede que te guste, mi querido lector.Pixiv Id 981706/#1574572:

      El sirenito, Fritz, era el príncipe del océano. Era el menor de sus hermanos y cuando cumplió 16 años se le permitió visitar la superficie por primera vez. Él era un muchacho musculoso y esbelto, tenía dos turquesas por ojos y sus cabellos eran como las brasas de una cálida hoguera, las escamas de su cola eran del color de su iris y se fundían con su pálida piel. Su inigualable belleza provocaba que todas las sirenas del reino estuvieran prendadas de él. Pero él las rechazaba pues era curioso y le atraía el mundo de la superficie hasta tal punto en el que no pensaba en otra cosa.

Al por fin alcanzar la superficie, lo que vio allí le enamoró. Era de noche y un barco se balanceaba al son de las olas y el canto de los aristócratas entre fuegos artificiales (al parecer, celebraban el decimoquinto  cumpleaños de la princesa Mettalise). La muchacha era hermosa, tenía los cabellos castaños con mechones rubios, sus ojos eran azules como el cielo a mediodía. Fritz se dio cuenta de que no podía vivir sin ella.

Se quedó observándola toda la noche, pero poco antes del amanecer se desató una tormenta que provocó que el barco naufragase. Fritz nadó hasta salvar a Mettalise y dejarla a salvo en la orilla donde esperó a que despertara. Cuando ella abrió los ojos lo primero que vio fue al sireno que le cantaba una canción. Como de las sirenas, ella también quedó prendada de su belleza y hermosa voz. Fritz se fue justo antes de que apareciesen los guardias, pero tanto él como la princesa quedaron obsesionados el uno con el otro.

El joven deseaba estar con la princesa y tener un alma humana, pues en el mundo marino viven 300 años y, si no renunciaba a su alma de sireno, los tendría que pasar en soledad porque ya no tendría ojos para otra que no fuera Mettalise.

Entonces, la única solución que encontró el príncipe fue ir a visitar a su tío Ulrik, que era hermano y enemigo de la reina, pues deseaba el trono. Fritz le pidió unas piernas y alma humanas y su tío accedió pero, a cambio quería su voz, pues era la más hermosa. Además, le advirtió que cada paso sería como caminar sobre 1000 espadas, aunque bailaría mejor que cualquier otro humano, y que si la princesa se desposaba con otro hombre él se convertiría en espuma de mar.

Unos días después, el príncipe se armó de valor y se bebió la pócima tras cortarse la lengua, como le había ordenado Ulrik.

Él sintió como si le atravesasen con una espada dividiendo su cola en dos. Pero nada de eso importaba, porque por fin podría estar con su bella Mettalise. Dio la casualidad que las tropas del rey pasaban por allí y viendo que estaba herido le recogieron y le llevaron a palacio donde se encontró con la princesa, quien le reconoció pero al no tener su hermosa voz pensó que solo era una ilusión.

Ella amaba verlo bailar y él soportaba el dolor con tal de verla feliz hasta que un día el rey anunció que ser debía casar con el príncipe de un reino lejano.Ella no le amaba pero no le debía llevar la contraria a su padre, aunque su voz le recordaba a la del sireno de aquel día que ya parecía tan lejano. En cambio, Fritz se dio cuenta de que realmente era Ulrik quien se iba a salir con la suya y al no tener voz no podía alertar a Mettalise.

Unas semanas después Mettalise y Ulrik se casaron. Fritz no quería morir pero sabía que matar a la princesa era su única salvación.

Como última opción la noche de bodas se fue al mar con aguja e hilo y poco a poco, se fue cosiendo las piernas.

Cuando acabó rezó porque funcionase, ya no le importaba el dolor, unas horas después justo antes del amanecer, llegaron sus hermanos, que se las habían arreglado para matar a Mettalise y conseguir su sangre, con la que hicieron las nuevas escamas para la cola de Fritz, quien por suerte o por desgracia, consiguió recuperar su cola y sus 300 años de vida, pero pagando un gran precio, no recuperó su voz y no volvió a confiar en los humanos.

La sirenita latina.

Hola, mi nombre es Abril, esta es uno de los cuentos que más me ha gustado de los que he hecho. Espero que os guste y que disfrutéis al leerlo (¡a ver si lo entendéis…).

sirena

 

Más allá de Océano Atlántico, surcando el Pacífico, en las aguas profundas de El Caribe, allí, vive mi patrón el señor Tritón, con su mamá, que todavía anda por ahí echando vaina, y también con sus seis hijas, pero no es fácil para mi patrón porque esas muchachas son una cosa seria, ya que mi patrón anda pa´ arriba y pa´ abajo con un rifle e la mano, porque esa niñas siempre traen detrás de ellas una cuerda de sancudo, y ese muchachero,  mi patrón no lo soporta, le tuvieron que salir todas bonitas, mi patrón está ya cansado de ofrecer plata o plomo.

Pero si usted viera, ¡ay!, la chiquita es la más tremenda, la más consentida y de paso la más linda, pero bien pila que es, no  tiene nada de tonta, pero es muy rebelde, se pasa todo el día de aquí para allá, siempre se va más allá del arrecife, y mire que su papá le dijo que por ahí no se metiera, que habían tiburones que vendían algas de la risa, pero la muchachita no, pa´ que va hacer caso. Además, de sus escapaditas siempre se trae con ella un peretero, cosas de la superficie que no sabe ni pa´ qué sirven.

El patrón ya no sabe que hacer con esa carajita.  El otro día le vino con la cantaleta de que quería ver las estrellas a la superficie.  Sí, ahora las estrellas tienen forma de humano, concretamente de príncipe ¿verdad?.  Debe ser que la muchacha cree que su papá es gafo, pero como su abuela le consiente toda vaina, le aconsejó que fuera a ver a la bruja del mar- ¡Pero a quien se le ocurre!, no digo eso porque sea la bruja del mar, y esa sea su profesión;  sino porque el patrón estuvo casado con ella.  Esa mujer sí era un problema.

Volviendo al chisme, ¡ay el pollo que se montó cuando el patrón se enteró de aquella cirugía ilegal! Y para rematar la san pablera que se formó en todo el lugar, la niña ni se despidió, ni dio na, no se dignó ni a dejar una nota pa´su papá. Y, por si ya era poco, el patrón se enteró de que la niña se fue detrás de un macho. Luego la abuela de la caraja vino y la disculpó con la excusa del año:

-La niña se fue a vivir como humana para tener un alma e ir al cielo.

Esta excusa  hizo que el patrón se molestase más:

-Pero… ¿qué pendejadas dice la vieja?,  ¿pero quién quiere tener a una niña que echa vaina todo el día en cielo?, ¿no le basta con 300 años de vida sirena para eso?.

Resumiendo un poco el cuento:

La muchacha “transfomer” montó una pataleta, resulta, según sus palabras: ¨ Una cuaima, lagarta, mentirosa, anda diciendo que salvó ella al príncipe Ignacio Ramón de la Rosa del Carmen, sí, claro, porque debe ser que ella se metió en el mar, cargó a ese mastodonte  hasta la orilla del mar y le hizo descargas eléctricas con un par de anguilas”. Sus hermanas, cansadas de escuchar una y otra vez el mismo fastidio, le dieron una daga para que matase al príncipe en su noche de bodas mientras dormía, y así , poder volver al mar.

-No hay otra opción, tiene que templar el cacho pa´ que papá te deje entrar pa´ la casa, está muy dolido contigo, sabe que te fuiste detrás de un tigre. Y ahora no sabe cómo hacer para encontrar un tritón mozo que se quiera casar contigo de buena gana. Además, corren rumores por todo el mar de que te gustan las piernas de los humanos, ya sabe a lo que me refiero.

-Ya sé que el negocio me salió chimbo, pero al menos quiero tener un alma como los humanos, esa discriminación ni es justa ni buena. La abuela me dijo que después al morir podía ir pal´  cielo.

-¿Y tú le haces caso? Sabes que esa vieja esnifa nácar de ostra de Jamaica. L a cabeza la tiene en el Índico.

-Ya, bueno, pero yo amo al príncipe…

-¡Ay no sé chica!, haz lo que te de la gana, yo no soy la que le duelen los pies porque siente que se le clavan cristales cada vez que da un paso, si quieres vivir como una masoquista ese es tu problema.

La muchacha final no mató al príncipe, sino a la elementa con la que se casó. La daga accidentalmente “voló” hacia el pecho de la recién casada, la excusa fue que todo estaba muy oscuro y ella no se dio cuenta al entrar a la habitación de ellos, porque el palacio es muy grande.

La hija del patrón se casó con el príncipe tiempo después, cuando le pidió un préstamo al banco para pagar de una vez a la bruja del mar. Así la bruja le devolvió la voz  que cogió como depósito hasta que le pagase la cirugía, y así el príncipe recordó a la muchacha por su cantos y se dio cuenta de que ella fue la mujer quien verdaderamente le rescató.

La bella durmiente: versión moderna

Hola, somos Marina y Laura, unas alumnas de 3º de ESO

¡Esperamos que te guste nuestra versión moderna de La bella durmiente!

     Todo empezó con el bautizo de Aurora, la hija de los reyes. Fue un bautizo normal al cual invitaron a todo el pueblo,incluso al loco.

         En el 13º cumpleaños de Aurora ella y sus amigas se fueron de boteírle y seguir de botellón. Él tuvo un flechazo a primera vista pero, en cambio, ella ya estaba pedida.

     Dos años después, Rodrigo estaba en el bosque intentando volver a ver esa chica de cabello dorado, cuando de repente se topó con el loco del pueblo. Rodrigo no lo sabia ya que no pertenecía a ese reino, el loco le dijo mostrando una foto de la princesa que ella necesitaba ayuda y que solo se podría salvar con un beso de amor verdadero. Rodrigo, entusiasmado, y con miedo a la vez, fue corriendo al castillo en el cual estaban haciendo el “mannequin challenge” por lo que él pensó  que estaban todos bajo un hechizo debido a lo que le había dicho el loco. A Aurora, al no gustarle el “challenge”, se fue a dormir. Nuestro príncipe al verla tumbada decidió besarla para romper el hechizo. Entonces, ella abrió los ojos y dijo:

– ¡Pero qué haces tengo novia!

-Pe-pe-pe-pero…¿tu no estabas hechizada?- dijo nervioso

-¡Pero que dirás tú! ¡Hala otro loco más para el pueblo- respondió furiosa.

– Me dijeron que estabas en apuros.

-¿Qué dices? Ya verás como se entere mi novia, Rapunzel, te va a romper la boca ¡Además de que te voy a poner una denuncia que te cagas por acoso sexual y por allanamiento de morada!

– ¡No, no, por favor!

– Vale te daré una oportunidad porque me caes bien.

Unos meses después Aurora y Rapunzel se casaron y gobernaron el reino, quedando Rodrigo de sirviente quien les preparó perdices y vivieron felices.

 

 

 

 

 

Una cenicienta moderna

Mis dos hijas y mi hijastra siempre están dándome órdenes, parece que ellas son las madres, me tratan como si fuese una criada desde que mi marido murió. Están siempre en el WhatsApp,Instagram , etc. Siempre con el teléfono, nunca tengo tiempo para mí, yo solo quiero lo mejor para ellas, pero no saben agradecerlo. Un día empezaron a gritar porque había un baile en la discoteca de aquí al lado. Como no solo pueden ir ellas, pero no conseguirán salirse con la suya; Mientras se preparaban decidí irme de compras sin que se enteraran y me compré un vestido negro de noche con pedrería en la cintura, precioso y a juego unos zapatos negros y lo guarde todo bajo mi cama para que no lo encontraran. Sin embargo, por suerte o por desgracia, lo encontraron y me prohibieron ir hasta que lo limpiara todo pero antes empezaron a ensuciarlo imagestodo.

Desesperada me fui a llorar al baño y mientras me secaba las lágrimas, alguien picó a la puerta. Era Sofía, mi mejor amiga, ella me ayudó a limpiarlo todo, y trajo un vestido azul con unos tacones negros, todo parecía estar hecho a mi medida. Ella era mi hada madrina, siempre estaba para ayudarme: me planchó el pelo y salimos dirección a la discoteca.

Cuando llegamos según nos vieron se quedaron boquiabiertas. La verdad, es que iba preciosa. Allí me fije en un chico que no paraba de mirarme, se acercó y me invitó a una copa. Desde ese día somos inseparables, ya nadie me domina, ahora estoy casada con el segundo hombre de mi vida ya no me manipulan, he aprendido a dominarlas.

Alba Gil Cerra y Vanessa Fernández Domínguez 3ºC.

Los siete cabritillos 🐺

   Hola, somos dos alumnas de 3º de ESO. Nos llamamos Cynthia y Zaira y esperamos que os guste nuestro trabajo. Todo empezó cuando nos mandaron que escribiésemos una nueva versión de un cuento tradicional. No tardamos mucho en decidirnos por Los Tres Cerditos, pero alguien se nos adelantó; entonces decidimos escoger este ya que nos encanta la idea de poder jugar con tantos personajes a la vez 🐺

maxresdefault

     Éramos una vez ocho cabritas que vivíamos en una bonita casa en medio de un alegre bosque: Mamá cabrita y mis seis hermanitos. Por desgracia, yo era el más chiquitín de todos, aunque el resto lo veían como una ventaja y se quejaban de que me prestaban más atención a mí que a ellos, aunque yo no lo consideraba así, es más consideraba un mayor trato de cariño hacia ellos.

Un día cuando el reloj marcaba las nueve, mamá nos llamó y nos dijo:
-¡ Queridos hijitos voy a ir al bosque. En la cocina os dejo comida: varios tomates, panes, chocolate y algunas cosas más, repartidlo todo como buenos hermanos y no os peleéis   ¡ahh! y, sobre todo, tened muchísimo cuidado con el lobo , ya que si entra en casa os comerá a todos. En ocasiones se disfraza, pero podréis reconocerle por su voz ronca y por sus oscuras patas.Cuando acabó, mamá se despidió y emprendió el camino hacia el bosque.

         No habían pasaddescargao ni cinco minutos cuando mi plan comenzó, al oír que alguien picaba a la puerta, en ese instante me hice el loco, como si no supiera de quien se trataba, ya que si mis hermanos notaban algo raro en mí, el plan se iría al traste.
-Abrid la puerta, queridos hijos, soy vuestra madre y traigo comida para todos vosotros.
Pero mis hermanos al oír una voz tan ronca, rápidamente se percataron de que se trataba del lobo feroz, ese que yo mismo había contratado para llevar a cabo el magnífico plan; así que decidieron no abrir la puerta.
El lobo fue en busca de un gallinero en el que encontró ocho deliciosos huevos que se comió y con los que consiguió aclarar su voz. Luego volvió a casa y dio tres golpes fuertes y firmes de los que acompañó su frase para intentar entrar.
-Esta vez tiene que colar – pensé para mis adentros .                                                                     Pero mis hermanos eran demasiado listos y le ordenaron que les enseñara la pezuña.

Al ver que no era blanca como la de mamá se dieron cuenta de que era el lobo otra vez, así que discretamente me acerqué a la ventana y discretamente le indiqué que se embadurnara las pezuñas con la harina de un molino cercano y así hizo. Cuando volvió picó continuamente, hasta que mis hermanitos respondieron a coro:
– ¡ A ver, a ver tu pezuña!
Cuando el lobo se la enseñó, la tenía blanca igual a la de mamá . Mis hermanos abrieron la puerta.
– ¡JAJAJA! todo va sobre ruedas –pensé.

Todos salimos corriendo incluido yo, ya que si no daría paso a las sospechas.
Cuatro de mis hermanos se escondieron en el armario y dos bajo las camas, yo me escondí en la caja del reloj de pared , aunque, no le daba mucha importancia al escondite ya que a mí el lobo no me comería, pero si al resto de mis hermanos y así fue haciendo a medida que los iba encontrando e incluso para ser mas realista tiró muebles y adornos. Una vez finalizada su tarea se dirigió a unos árboles cercanos a un río.
Allí se quedó dormido durante horas.
Rato después llegó mamá que se asustó mucho. Entonces salí de mi escondite y le conté lo sucedido , corriendo fuimos a buscar al lobo para liberar a mis hermanos, después le metimos siete pedruscos para que no notase la falta de peso en su barrigota, y , mamá lo cosió para que no se diese cuenta. Cuando se levantó a beber agua al pozo se cayó en su interior quedando atrapado.

     Todos mis hermanos me dieron las gracias y de ese modo conseguí la atención de la que yo creía que nunca había dispuesto.

Cantamos y bailamos alrededor del pozo.

¡COLORÍN, COLORADO NUESTRO CUENTO SE HA ACABADO!

El Lobo los tres Cerditos y el gran malentendido

Hola, me  llamo Jorge, y he escrito una versión del cuento infantil “Los tres cerditos”, espero que os guste:

Caminando por el bosque yo solo, sin meterme con nadie, divisé a unos cerditos en un claro, tres en concreto y ,como llevaba tiempo caminando sin encontrar el hotel restaurante “Lobos Vegetarianos” que un amigo de la ALVP (Asociación de Lobos Vegetarianos por la Paz) me había indicado, se me ocurrió ir a preguntar a eso tres jóvenes cerditos.ccdd2415c9d8de4ee33cfd67a5aa1c66

Cuando salí de los matorrales, me di cuenta de que el primer cerdito, el que estaba más cerca, se había puesto un poco nervioso; así que me acerqué para calmarlo, pero este se metió dentro de una especie de choza fabricada con paja, muy humilde. El cerdo no dejaba de sudar y sudar estaba encharcándolo todo y su casa se iba a derrumbar con tal cantidad de sudor por lo que me dispuse a soplar, pero primero le pregunté enérgicamente:

– ¿Soplo?- pero no solo no contestó,  sino que se puso a sudar más y más. Entonces le advertí:

– Soplaré y soplaré y tu sudor secaré- pero nada no contestó,  sobrentendí que eso era un sí, cogí aire y soplé controlando mis fuerzas,  aunque derrumbé su choza.

Ya no sabía si el cerdo estaba mojado del sudor o de sus lágrimas por el montón de paja que había quedado por los suelos.

 Me iba a disculpar pero este se fue corriendo a la casa del segundo cerdito, lógicamente le seguí a paso ligero para disculparme arreglar su casa y preguntar por el restaurante, pero me encuentro en una situación muy distinta los cerdos o eran tontos o la madera de la que estaba hecha la segunda casa, mucho más bonita, no les dejaba oír.

Entre tanto, un montón de mosquitos, atraídos por el hedor del sudor del primer cerdo, se empezaban a colar dentro de la casa entre los tablones de madera. Así que con la esperanza de que la respuesta fuera diferente a la del cerdo anterior pregunté enérgicamente:

-¿Soplo?-no contestaron nada. Con igual ímpetu que anteriormente volví a advertí:

-Soplaré y soplaré y a los mosquitos espantaré- pero nada, ni un susurro, por lo que lo volví a sobrentender por un si. Soplé y soplé con algo más de fuerza que la vez anterior porque ahora la vivienda era de madera. Pero al igual que la otra ocasión, la casa acabó por los suelos.

Los dos cerdos corrieron despavoridos a la casa del tercer cerdo, una casa de ladrillos bien sólida e imponente, yo corrí más rápido que la vez anterior y me dispuse a seguir con mis disculpas y a aportar mi ayuda para la reconstrucción de las casas, pero me volvieron a negar el paso.

Como estaba cansado y no quería más líos, me fui porque me acababa de acordar del lugar donde estaba el restaurante.

Después con la tripa bien llena regresé a la casa del tercer cerdito para aclarar las cosas, pero me encontré a seis zorros con el uniforme de la guardia animal que me llevaron a los calabozos.

-Eso es todo señoría-dije un poco asustado.

-Bueno, examinando las pruebas concluyentes, determino que el lobo queda libre de los cargos acusados por los tres cerditos.-Finalizó el juez armadillo con un golpe del mazo.

Y así, colorín, colorado acaba este cuento modificado.

Los nuevos tres cerditos.

¡Hola! Somos dos niñas de tercero nos llamamos Alba y Vanessa y uno de los mejores trabajos que hemos hecho durante el primer trimestre es una nueva forma de ver un clásico infantil. Esperamos que os guste.

los-3-cerditos-y-el-lobo-feroz1

     Érase una vez tres cerditos hermanos que eran unos holgazanes. Un día decidieron construir cada uno una casa. El primero la hizo de paja y ,una vez terminada fue a visitar a su hermano que estaba haciendo una casa de madera.

     El primer cerdito regresó a su casa. Una vez que el cerdito estaba dentro, llamé a la puerta para advertirle de que al hacer la casa de paja el viento la volaría; pero él aterrorizado no me abrió. Entonces una gran  ráfaga de aire intervino sin darme tiempo a decirle lo que deseaba. El cerdito salió corriendo atemorizado pensando que yo había derribado su casa. Yo intenté alcanzarle pero se refugió en una casa de madera que había construido su segundo hermano.

     Volví a picar a la puerta para intentar advertir de nuevo a los dos hermanos ya que la casa de madera tampoco sería muy estable, piqué y piqué pero ambos cerditos muertos de miedo no abrieron. Otra repentina ráfaga de aire se entrometió en mis palabras derrumbando la casa. Los dos cerditos salieron corriendo y yo les seguí de nuevo. Se metieron en una casa de ladrillos construida por su tercer hermano. Esta vez no sentí  necesidad de avisarles ya que esta no podría llevársela el viento.

     Yo quería hablar con los cerditos para explicarles que todo había sido un mal entendido, piqué y piqué pero no me abrieron y vi la chimenea como una buena entrada,pegué un salto hasta el tejado ,me colé por la chimenea pero los astutos cerditos pensando que me los iba a comer ,encendieron el fuego y pusieron una olla de agua justamente en la zona donde yo iba a parar al deslizarme por el hueco de la chimenea. Entonces yo caía en la olla abrasándome el trasero… y …

Colorín, colorado, este cuento se ha acabado.